GR300: la técnica de injerto en la lucha contra las patologías de las plantas hortícolas

Las ventajas de nuestro sistema de injerto para mejorar la producción dentro de invernaderos y viveros.

Aunque tengan orígenes muy antiguos, en los últimos años el sector hortícola se ha interesado cada vez más a las actividades de injerto: de hecho, la mayoría de los invernaderos y viveros se especializa en tipologías de cultivo específicas, trabajando siempre con las mismas cepas y en el mismo lugar. De esta forma aumenta la probabilidad de que enfermedades y parásitos, como el fusarium, debiliten al sistema de raíces, junto con el riesgo de poner en peligro el desarrollo de la entera producción. Hoy, gracias a las técnicas de injerto, es posible proteger los cultivos: una planta injertada correctamente, al unir las mejores propiedades de dos elementos compatibles entre ellos, es más resistente contra los agentes patógenos y más productiva con respecto a una planta no injertada.

 

 

 

 

Para garantizar un injerto perfecto de forma rápida y sencilla hemos proyectado un sistema semiautomático dedicado: el Robot Injertador GR300.

Funcionamiento

Nuestro sistema GR300 permite injertar con precisión plantas hasta los 4 mm para que crezcan más fuertes y vigorosas, trabajando con un solo operador y utilizando dos técnicas de trabajo diferentes según la tipología de cultivo.

Para el injerto de plantas que pertenecen a la familia de las Solanáceas, como tomates, pimentones y berenjenas, el robot trabaja con dos grupos iguales espejados: las plantas se cortan en el tallo de manera complementaria. La parte radical (patrón o portainjerto), y la parte aérea (injerto) se unen con uno de los clips disponibles en el mercado. 
En cambio, el injerto de las Cucurbitáceas, como sandía, melón y pepino, se realiza efectuando un corte complementario a la altura de los cotiledones, o sea entre las dos hojas embrionarias de la planta que se quiere cultivar.

Ventajas

Nuestra máquina de injerto conlleva muchas ventajas. Primero, este sistema permite organizar el trabajo de manera mucho más eficiente: con el GR300, un solo operador puede realizar injertos perfectos cada 6-10 segundos en media, siempre pudiendo controlar todo el proceso.
Otra ventaja se refiere a la precisión y limpieza del corte: con respecto a la practica manual, nuestro robot permite realizar cortes netos, perfectamente coincidentes y complementarios, ofreciendo mayores garantías del buen éxito del injerto. Además, las llamas se desinfectan automáticamente después de ciclo, a través de un mecanismo de soplo – desinfección – soplo: de esta forma se eliminan eventuales residuos orgánicos de la planta, se limpian las llamas y se seca la solución de manera que, en los injertos sucesivos, no haya daños en las plantas.
Al final, con este sistema se registra un un mayor rendimiento, cuantitativa y cualitativamente: una planta injertada correctamente es más saludable, fuerte, y permite obtener un 30% de producto más con respecto a una no injertada.

¡Protege tu producción!

Gracias a nuestro GR300 puedes asegurar a tus cultivos en invernadero un crecimiento más saludable y vigoroso: ¡contáctanos para saber más!